Navidad sin ti

bd2179-001.jpgEs triste pasar la Nochebuena esperando una llamada que nunca llega. Mirando el celular, revisándolo cada 15 minutos –por si acaso haya alguna llamada perdida que no escuchaste por todo el ruido navideño-, viendo como todos los demás reciben llamadas de “alguien especial” a la medianoche, menos tú. Tal como ocurre con un niño cuando no recibe regalos, los más grandes esperamos la llamada de alguien que con ese gesto nos diga: oye eres importante para mí y por eso te llamo en Navidad. 

Anoche, mientras todos se saludaban en casa, mi mente daba vueltas… me llamará? Recuerdo muchas Navidades bonitas, en las cuales mi celular siempre sonaba y podía estar feliz en la cena. Me pasaba por lo menos 30 minutos hablando con mi enamorado y la clásica! Mi mamá gritando: Claudia cortaaaa! vamos a cenar!.

También recuerdo –en realidad no podré olvidarla nunca- la Navidad del 2005 cuando fui yo la que hizo una llamada porque sabía que alguien,  al otro lado del mar, en California, más específicamente en Bishop, en un hospital, en una sala de enfermeros, esperaba mi llamada. Esa noche fui yo la que hizo sonar el teléfono de alguien que esperaba que suene. Kurt estaba muy feliz, sabía que lo llamaría pero igual se emocionó al escucharme. Me dijo: todos aquí están atentos cuando la central telefónica suena, están esperando que sea un familiar o alguien especial… esta vez cuando sonó yo sabía que era para mí. Su voz se quebró y luego me dijo Merry Christmas Clodia. Fue la última vez que hablé con él. Ya pasaron dos años y aún recuerdo claramente ese momento, aún pienso en él a las 12 en punto. Pero anoche esperaba otra llamada… de alguien que no se acordó de mí, o tal vez estaba demasiado triste como para coger el teléfono y marcar mi número. No lo sé, nunca lo sabré. Ya nos habíamos alejado desde antes de Navidad. No hubo pleitos, ni siquiera razones para ese alejamiento. Y aunque hasta ahora no lo entiendo, aprendí a no estar tratando de averiguar las razones cuando las personas actúan de un modo inesperado. A dejar ir y venir las cosas. Sin preguntar por qué. 

Igual, confieso que esperaba que por ser Noche Buena se rompiera ese silencio y me enviara aunque sea un mensaje de texto. Aunque sea un “Feliz Navidad, que estés bien”.  Tal vez no quiere saber nada de mí a tal punto que no le interesa ni siquiera escribirme. Pero sin una despedida? Sin siquiera un motivo aparente? Por qué entonces tanto cariño mostraba las últimas veces que hablamos?Tal vez está tan o más triste que yo. Y sé que tiene razones personales para eso. Tal vez los hombres se esconden en una burbuja cuando se deprimen y no salen de ahí ni siquiera en Navidad… 

De cualquier manera, el recuerdo de la llamada con Kurt me hace sonreír todavía. Y ahora pienso que si esa otra persona no me llama en Navidad –por depresión o por desinterés- no merece que yo espere su llamada.  Tal vez no es capaz de darme una alegría que reemplace por un instante la última llamada con Kurt… entonces este post debería titularse Navidad sin Kurt y no Navidad sin ti. De todas formas, sea cual sea el motivo de tu triste silencio, Feliz Navidad.

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1 comentario »

Comment por mrcee
2008-05-08 11:01:55

inquietanteee..

 
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