Necesito un Milagro
La situación se está tornando más difícil. El estudio por imágenes al que me sometí la semana pasada fue muy alentador, al menos para mi futuro inmediato. Mostró que aunque el tumor está todavía allí y activo, tiene espacio para seguir creciendo. La noticia fue un alivio para mí porque significa que al menos tendré unas semanas para relajarme.
Mi próxima cita con el médico es justo antes de Pascuas cuando comienza un nuevo ciclo de quimioterapia.Sería fantástico si la quimioterapia pudiese detener el crecimiento del tumor por un tiempo. Pero si no lo logra, puedo someterme a otra operación para reducir el tamaño del tumor.
Necesito un milagro
Ahora debo enfrentarme con el hecho de que estoy corriendo una carrera contra el tiempo.
|
|
Los milagros ocurren, pero por definición son un fenómeno extremadamente raro y la verdad es que sin uno, este tumor me matará tarde o temprano.
Actualmente todo es bastante incierto, pero me siento positivo y con más ganas de pelear contra mi enfermedad que nunca, pero creo que los estaría engañando si no me enfrento con la verdad.
La primera batalla a ganar es la de ver nacer a mi sobrino en julio sera el cuarto. El tumor es tan agresivo que incluso llegar a julio en un estado de salud razonable es una gran afrenta. Estoy listo para la contienda pero también debo prepararme para perder.
He tratado de no pensar en la muerte por mucho tiempo y no me permití pensar en ello hasta la operación para remover el tumor en enero del 2008.
|
|
Cuando aún estaba en el hospital, mi enfermero favorito me preguntó si estaba preocupado por algo.
Él se refería a si me sentía bien ese día, si sentía dolor o algo así pero yo le respondí “sí, de morirme de cáncer”.
Él tomó muy en serio mi respuesta y me dijo cosas que me ayudaron mucho pero igual fue como un shock para mí y me hizo pensar por primera vez, en que había algo para lo cual me tenía que preparar. Cuatro meses más tarde, estoy un poco más preparado.
Aproximación racional
Puedo hablar sobre mi muerte de manera práctica y racional.
Si en algunos momentos siento pánico, sé como manejarlo y volver a pensar racionalmente. Puedo llorar cuando pienso en mi muerte y puedo reírme también y el aceptar su inevitabilidad me hace sentir más fuerte, con menos miedo y más en control. Mi futuro es muy incierto, pero la mayor parte del tiempo estoy feliz y repleto de ideas de lo que mi familia y yo podemos hacer en el tiempo que me queda.
Pronto nos iremos a chancay por una semana, con mi Hermana, y mis Sobrinos y algunos amigos.
Mientras pueda trataré de incluir tiempo de esparcimiento entre mis citas con los médicos e intentaré crear -espero- recuerdos que durarán por mucho tiempo una vez que me haya ido.
Y por todo el tiempo que me sea posible, seguiré escribiendo este diario. Siempre ha sido parte de mi lucha contra el tumor. Con él comencé a transformar una calamidad en algo positivo y además me permite mantener el vínculo con un trabajo del que estuve orgulloso de hacer.
Me siento afortunado de tener la oportunidad de trabajar en un proyecto como éste.
Aún no hay comentarios.