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Tiempo de Reflexion

Viernes, Marzo 21st, 2008

La penúltima vez que escribí, di una terrible noticia que hubiese querido enterrar.

Anhelaba un respiro, quizás seis meses de calma antes de la tormenta.

Pero en su lugar sufrí una recaída a causa de mi cáncer, tan violenta e inesperada, que nadie sabía con certeza qué decir.

Escribo en los albores de 2008. He tenido cinco semanas para acomodarme, y parecen meses.

Mis queridos y valientes Hermanas me permitieron que compartiera con ustedes la historia de otro cáncer: el de mi Amigo Jose . Los médicos le diagnosticaron cáncer intestinal hace dos meses.

Somos optimistas en cuanto a la prognosis. Mi amigo comenzó con la quimioterapia el 7 de enero y esperamos que su tratamiento dé buenos resultados.

Pero todas las personas cambian después de que les diagnostican cáncer.

Maremoto

Mi amigo recién se encuentra en el principio del camino. Yo ya estoy mucho más adelante.

Los dos tenemos muchas cosas que afrontar.

Pero es como si la vida tuviese un sentido automático que nos permite poner las cosas en perspectiva.

Leyendo las noticias, veo que el número de personas que falleció a causa del terremoto en el Sur  desde Lima  hasta Ica  parece alcanzar los 270 personas  

Cientos de miles más morirán a raíz de las enfermedades provocadas por la falta de agua potable y el desastre que dejó el terremoto a su paso.

Yo no tengo la vida que quiero. Me gustaría poder planificar las próximas navidades y los próximos cumpleaños.

Mi sobrina Maria Esther  tiene casi tres años y todavía no puedo creer que voy a festejar con ella su aniversario, para el que faltan pocos días.

Pero aprendí a disfrutar la falta de certeza. Tengo grandes esperanzas y mucha fe en que voy a lograr muchas cosas antes de que llegue el final.

Llegué a los 28 años sin problemas hasta que un absurdo accidente genético me sacó del camino.

Mi vida ahora es muy dura pero reconfortante y de alguna manera me siento feliz.

La incertidumbre que domina mi vida es una especie de bendición. Tengo proyectos y esperanzas.

Sistema de alerta

Antes tenía el temor de que nunca vería nacer a mi sobrino

Pronto comenzará una nueva pelea, pero es una que seguramente se producirá después de verlo nacer.

¡Qué diferente es estar en un mundo donde la falta de un sistema de alarma significa que uno no puede enterarse a tiempo de lo que va a suceder!

Todos deberían haber sabido que se venía un terremoto pero eso s una causa propia de la Naturaleza.

La próxima vez, tendrán que saberlo.

Yo no sé si la ciencia podrá descubrir más cosas sobre mi cáncer como para extender un poco más mi vida.

Pero sí tenemos la tecnología para haber advertido a millones de personas sobre el terremoto  

En el futuro, hay que darle una oportunidad a la gente.

Otra vez

Lunes, Febrero 11th, 2008

Hace poco escribí sobre el golpe que recibimos con la mala noticia de que mi tumor había reaparecido por tercera vez, antes de lo previsto.

Ha regresado con furia en un momento en que mi familia y yo nos habíamos permitido relajarnos, debido a que me encontraba en aparente remisión.

Estoy orgulloso de mirarnos dos semanas después y ver que, a pesar de que la situación dio otro giro de 180º, estamos enfrentándola con entereza.

Mi Hermana como siempre, mostrando una fortaleza que no sé de donde saca, pero que me deja maravillado.

Estoy orgulloso de mirarnos dos semanas después y ver que, a pesar de que la situación dio otro giro de 180º, estamos enfrentándola con entereza

Por mi parte, ahora siento que ha llegado la calma después de haber pasado dos años y medio dominado por el terror, que iba y venía a su antojo.

Estos son tiempos difíciles, pero también hay momentos felices y cualquiera sea el progreso físico de mi tumor en este preciso instante, su influencia en nuestros espíritus es débil.

Trampas crueles

Me gusta el hecho de que escribir esta columna me resulte difícil, porque significa que no ha pasado nada y que tengo que buscar dentro de mi cabeza algo sobre lo que escribir.

Pero la vida continúa haciéndome trampas crueles.

Mi papá, fallecio hace algunos años y hoy lo extraño mas que nunca

Cuando mi hermana me dijo lo que estaba pasando, pensé que se trataba realmente de una broma cruel

Cuando mi hermana me dijo lo que estaba pasando, pensé que se trataba de una broma realmente cruel.

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Hace diez días lloré de alegría y alivio en los brazos de mi hermana aunque exraño a esther por qe quisiera llorar con ella  cuando llegué a casa y escuché el mensaje en el contestador.

El resultado fue positivo. Las pruebas indicaron que los nódulos linfáticos si muestran restos del tumor.

mi cancer tienes que extirparlo pero no pueden hacerlo porque ya es muy tarde .

Para los afortunados a los que les descubren la enfermedad a tiempo, el cáncer tiene cura.

La cura, por supuesto es el gol máximo. Es ir más lejos que controlar la enfermedad, un trabajo largo y penoso que yo -con la ayuda de todos- debo hacer con mi pequeño y horrible tumor que tengo dentro de mi cerebro.

Te cambio

Un dia Esther me dijo que cambiaría su Vida  por la Mia ahora mismo. Creo que todas las Parejas  harían lo mismo.

Pero a mí no me gustaría.

Me he acostumbrado a mi lucha y me alegra enormemente que mi Amor  se esté recuperando tan bien.

Sería tan lindo para todos nosotros olvidarnos del cáncer aunque sea por tres meses

Ella  y yo tenemos que entender el cáncer desde nuestras vivencias.

Y mi Amor carga un peso doble.

Luego va  a  su casa, donde la espera su familia

y yo  que peleo con la enfermedad en el terreno real, con lo que la enfermedad puede hacer fuera del laboratorio, dentro de la cabeza de un hombre.

Sería tan lindo para todos nosotros olvidarnos del cáncer, aunque sea por tres meses.

Pero eso no es posible y esperar milagros es perder un tiempo precioso.

Pero igual, creo que el cáncer está perdiendo.

El cáncer pierde todo el tiempo contra los avances de la ciencia y la determinación de aquellos que viven y sobreviven a esta enfermedad día a día.

El cáncer perderá y la gente ganará la batalla.

Mi situacion

Miércoles, Enero 30th, 2008

Mi situación es estable, estoy nuevamente en remisión. El jueves me entregaron los resultados de mi último escán cerebral.

Ya no tengo problema con esta clase de estudios cerebrales. Es más, los disfruto.

Por alguna extraña razón me siento cómodo en espacios pequeños. Además disfruto el sonido que hace la máquina, una suerte de ruido metálico rítmico que me permite relajarme.

Pero me da pánico ir a buscar los resultados.

Esta vez no fue tan terrible como de costumbre. Llevamos a mi sobrina Maria Esther  y élla  nos mantuvo entretenidos mientras esperábamos.

Y la noticia que nos dio el oncólogo resultó mejor de lo que esperábamos.

Me dijeron que estaba estable, que no necesitaba quimioterapia y que debía hacerme otro examen cerebral dentro de cuatro o seis meses.

Me hubiera alegrado escuchar que tenía que continuar con la quimioterapia, que pensé que iba a ser lo más probable.

Temía que después haber sufrido varios dolores de cabeza y fatiga, los médicos me comunicaran que la situación había empeorado y que necesitaba operarme de nuevo.

En cambio, me dijeron que estaba estable, que no necesitaba quimioterapia y que debía hacerme otro examen cerebral dentro de cuatro o seis meses.

Confirmación

Me reuní con mi neurocirujano una hora más tarde y él estuvo de acuerdo. “Vive una vida normal”, me dijo.

La última vez que escuché algo así fue en enero de 2006, creo.

Para mí es como si dijera, hace casi una vida.

Estoy agotado. Toda la tensión que he venido juntando a medida que se acercaba el momento ha desaparecido, y me siento como un escalador que ha subido una montaña, bajado y que ahora está sentado en la base, después de haber llorado por más de una hora.

Físicamente muchas cosas están mal.

Mi visión nunca mejorará, mi audición es regular y mi habilidad para leer y escribir me está fallando.

Cuando junté el coraje suficiente como para leer mi escán, pude ver que donde estaba la parte del cerebro que controla mi campo visual derecho, ahora hay sólo un agujero lleno de agua.

Es raro.

Pero escucho palabras como “estable” y “remisión” y me siento tan aliviado que quisiera dormir por una semana.

Incluso creo que voy a tomarme una cerveza, la primera en 28 años que tengo ahora.

Las novedades son fantásticas. Ahora podemos comenzar a hacer planes nuevamente.

Mal Comportamiento

Miércoles, Diciembre 26th, 2007

He estado haciendo algunas cosas extrañas. Físicamente, me siento muy bien, más allá de un maldito resfrío que me contagié de un amigo. Pero mentalmente estuve bajo mucho estrés. Reconozco que lo que me ha sucedido no es muy extraordinario. Por ejemplo, llené el tanque de mi coche con gasolina, lo que es una mala idea porque es diesel. Y muy cara.

Estación de servicio

Hice algunas cosas extrañas, como cargar gasolina en mi auto diesel.

Todos se apuran a decirse que ellos han hecho cosas de este tipo y que es de lo más normal. Pero cuando uno cae en este tipo de incidentes a diario, comienzas a preguntarte qué le está pasando a tu poder de concentración. Enfrentar que tarde o temprano se verá afectado ha sido mucho más difícil de lo que pensé. Una cosa es escribirlo en un diario, y otra muy diferente, sentir una especie de cortocircuito en el cerebro.

Pienso que poco a poco estoy superando este último episodio. Eso espero, porque la verdad es que no ha sido fácil.

Escapando

Tuve dos consultas médicas durante la semana pasada. Una fue para controlar mi respuesta a la cirugía por la que pasé dos meses atrás. La otra fue para hacerme un análisis de sangre y una consulta para verificar si estoy lo suficientemente fuerte como para soportar otra sesión de quimioterapia.

Sé que no voy a sobrevivir con esta enfermedad por mucho tiempo, pero me gustaría permanecer lo más normal y a gusto posible. Eso significa disfrutar cada segundo de placer, amor y felicidad, sin pensar en una evolución desfavorable en los próximos meses

Fue la primera la que no pude enfrentar. Me aterraba la idea del tipo de conversación que se pudiera desarrollar. Ya antes de entrar estaba bañado en sudor, pero logré crear un plan para hacerme cargo de la situación.

Decidí que todo lo que quería era pasar lo más rápido posible por los controles de rutina -como caminar derecho por una línea recta para demostrar que mi cerebro aún funciona normalmente-, y, luego, dejaría a mi sufrida Hermana para que se hiciera cargo del resto de la charla de la consulta.

Desafortunadamente, estaba tan excitado en relación a toda la situación que comencé a hablar atropelladamente, caminando a saltos en una pierna por la sala como un niño, en vez de caminar normalmente.

Luego, me senté por un minuto, hasta que se mencionó mi hablar atropellado y salí del cuarto sin regresar. Mi avergonzada hermana y el médico continuaron con el resto de la consulta y no aún no tuve el coraje de preguntar qué fue lo que hablaron.

Disculpas

Fui muy rudo y le debo una disculpa a los dos. Pero lo que sucedió ilustra cuánto poder tiene el miedo y cómo cada paciente tiene necesidades diferentes. Yo no tengo deseos de escuchar nada sobre lo que me está pasando o sobre lo que me pasará, a menos que tenga que tomar una decisión inmediata, que fue el caso de mi última operación.

Sé que mi tumor está muy cerca del área del cerebro que controla el habla y que si el médico me pregunta sobre cómo estoy hablando cada vez que me ve, es porque teme que cualquier deterioro de mi situación afectará esta capacidad.

El presente es reconfortante, intenso y emotivo y, por momentos, me asusta. Es un tiempo de cambio psicológico muy rápido y, realmente, y espero estar dirigiéndome a algo pacífico y calmo, lejos de los días frenéticos de la última quincena.

Por eso, se muestra satisfecho cuando me escucha hablar normalmente. Pero yo he hablado así durante 28 años o más y me resulta muy incómodo ser sometido a prueba en este aspecto.

De ahí mi poco digna salida de la consulta. Sé que no voy a sobrevivir con esta enfermedad por mucho tiempo, pero me gustaría permanecer lo más normal y a gusto posible.

Eso significa disfrutar cada segundo de placer, amor y felicidad, sin pensar en una evolución desfavorable en los próximos meses. El presente es reconfortante, intenso y emotivo y, por momentos, aterrorizador.

Es un tiempo de cambio psicológico muy rápido y, realmente, espero estar dirigiéndome a algo pacífico y calmo, lejos de los días frenéticos de la última quincena. Y espero haber logrado describir con fidelidad lo que me está ocurriendo.

Despues de Todo

Miércoles, Diciembre 26th, 2007

Estoy escribiendo esta columna al amanecer, observando cómo la luz se asoma sobre el agua, y mirando a los cerros cubiertos de nieve, en un remoto y bello rincón de Puno.

Espero con ansias la llegada de otro día más para entretener a mi Sobrina Maria Esther  de Un Año, quien no parece haberse inmutado demasiado con el contraste entre la bulliciosa Lima donde vivimos y el lugar en el que estamos ahora, donde las vacas pastan y nos miran con ojos perdidos.

Y para ser honestos, lo que sucede realmente es que ella nos está entreteniendo a nosotros.

A medida de que mi futuro se vuelve más incierto y la vida más y más intensa, mi percepción de la realidad va cambiando

Vino con una amiga suya apenas unos meses mayor. Es increíble la energía que tienen. Afortunadamente somos bastantes aquí para recibirla. El estar aquí me ha ayudado a relajarme y dejar el estrés de lado, de un modo que creo debe ser tan bueno como los tratamientos médicos a los que debo someterme.

Blanco y negro

He comenzado a darme cuenta de que a medida que mi futuro se vuelve más incierto y la vida más y más intensa, mi percepción de la realidad va cambiando.

Éstas son las típicas vacas de la región de  puno donde me encuentro de vacaciones.

Siento como si hubiera perdido el término medio respecto a mis opiniones. Todo es o terrible o fantástico. Rara vez algo me parece simplemente “bien”. El viaje a puno es absolutamente mágico.

Incluso el ir a ver una película intrascendente me deja fascinado y me paso horas discutiendo la calidad del filme con mi hermana hasta que me doy cuenta de que ella -y probablemente todos los demás en el cine- se sienten menos enfervorizados por lo que hizo o dejó de hacer Jennifer Aniston.

Me encontré con algunos compañeros de trabajo antes de venir para aquí y la pasé extremadamente bien. Pero me di cuenta cuando me fui de lo extraño que debió haber sido para ellos conversar con este monstruo hasta las orejas de esteroides, que no paraba de hablar ni un minuto, y que los inundó con más información de la que quieren saber.

Pero la reunión estuvo buenísima y sólo me da pena por la gente que quería ver y extrañaba tanto.

No me llamen

Con el entusiasmo también llegó la furia. Suena el timbre. Es alguien que quiere venderme algo pero que pretende ser un nuevo vecino que por pura casualidad ha comenzado un nuevo negocio. En este momento estoy con mi enfermero recolectando información para un estudio sobre las posibles causas de mi tumor. Nunca fui una persona paciente. Tengo que cerrarle la puerta en la cara antes de que un insulto se me escape de la boca. No tengo tiempo para perder en esas tonterías. Pero mi cuota de furia especial está reservada para mi banco.

Siento como si hubiera perdido el término medio respecto a mis opiniones. Todo es o terrible o fantástico. Rara vez algo me parece simplemente “bien”

Hasta hace poco, me llamaban para tratar de venderme cosas que una simple mirada a mi cuenta bancaria les hubiese servido para entender que yo no era el cliente apropiado. Lo hacían además de una manera bastante irritante. Hablando con un tono seco, anunciando solamente a qué banco pertenecían y preguntándome información personal como medida de seguridad antes de proseguir. Sin tomar en cuenta el hecho de que deberían ser ellos los que se identifiquen y no el cliente, actúan como para dar la impresión de que te están llamando por algo importante. Si eres lo suficientemente tonto como para continuar la conversación -como yo lo he sido en varias ocasiones- la charla se convierte en una verdadera pérdida de tiempo. Luego de varios intentos fui calificado de algo así como “contacto telefónico infructuoso” y finalmente dejaron de llamarme. hasta ahora.

La amenaza telefónica ha regresado y debo confesar que he descargado toda mi furia sobre ellos. Después comencé a escribir cartas mentales al departamento de quejas hasta que me tranquilicé lo suficiente como para pensar “¡qué pérdida de tiempo!”.

Necesito un Milagro

Lunes, Diciembre 24th, 2007

La situación se está tornando más difícil. El estudio por imágenes al que me sometí la semana pasada fue muy alentador, al menos para mi futuro inmediato. Mostró que aunque el tumor está todavía allí y activo, tiene espacio para seguir creciendo. La noticia fue un alivio para mí porque significa que al menos tendré unas semanas para relajarme.

Mi próxima cita con el médico es justo antes de Pascuas cuando comienza un nuevo ciclo de quimioterapia.Sería fantástico si la quimioterapia pudiese detener el crecimiento del tumor por un tiempo. Pero si no lo logra, puedo someterme a otra operación para reducir el tamaño del tumor.

Necesito un milagro

Ahora debo enfrentarme con el hecho de que estoy corriendo una carrera contra el tiempo.

Los milagros ocurren pero por definición son un fenómeno extremadamente raro y la verdad es que sin uno, este tumor me matará tarde o temprano

Los milagros ocurren, pero por definición son un fenómeno extremadamente raro y la verdad es que sin uno, este tumor me matará tarde o temprano.

Actualmente todo es bastante incierto, pero me siento positivo y con más ganas de pelear contra mi enfermedad que nunca, pero creo que los estaría engañando si no me enfrento con la verdad.

La primera batalla a ganar es la de ver nacer a mi sobrino en julio sera el cuarto. El tumor es tan agresivo que incluso llegar a julio en un estado de salud razonable es una gran afrenta. Estoy listo para la contienda pero también debo prepararme para perder.

He tratado de no pensar en la muerte por mucho tiempo y no me permití pensar en ello hasta la operación para remover el tumor en enero del 2008.

Puedo llorar cuando pienso en mi muerte y puedo reírme también y el aceptar su inevitabilidad me hace sentir más fuerte, con menos miedo y más en control

Cuando aún estaba en el hospital, mi enfermero favorito me preguntó si estaba preocupado por algo.

Él se refería a si me sentía bien ese día, si sentía dolor o algo así pero yo le respondí “sí, de morirme de cáncer”.

Él tomó muy en serio mi respuesta y me dijo cosas que me ayudaron mucho pero igual fue como un shock para mí y me hizo pensar por primera vez, en que había algo para lo cual me tenía que preparar. Cuatro meses más tarde, estoy un poco más preparado.

Aproximación racional

Puedo hablar sobre mi muerte de manera práctica y racional.

Si en algunos momentos siento pánico, sé como manejarlo y volver a pensar racionalmente. Puedo llorar cuando pienso en mi muerte y puedo reírme también y el aceptar su inevitabilidad me hace sentir más fuerte, con menos miedo y más en control. Mi futuro es muy incierto, pero la mayor parte del tiempo estoy feliz y repleto de ideas de lo que mi familia y yo podemos hacer en el tiempo que me queda.

Pronto nos iremos a chancay por una semana, con mi Hermana, y mis Sobrinos y algunos amigos.

Mientras pueda trataré de incluir tiempo de esparcimiento entre mis citas con los médicos e intentaré crear -espero- recuerdos que durarán por mucho tiempo una vez que me haya ido.

Y por todo el tiempo que me sea posible, seguiré escribiendo este diario. Siempre ha sido parte de mi lucha contra el tumor. Con él comencé a transformar una calamidad en algo positivo y además me permite mantener el vínculo con un trabajo del que estuve orgulloso de hacer.

Me siento afortunado de tener la oportunidad de trabajar en un proyecto como éste.

De vuelta en casa

Lunes, Diciembre 24th, 2007

Salí del hospital y ya estoy de vuelta en casa. Me siento muy animado después de pasar con éxito mi tercera cirugía cerebral.

Me dieron el alta el sábado al mediodía y desde entonces he tratado por todos los medios de relajarme y calmarme un poco ante la alegría y excitación que me traen el sentirme tan bien. La operación a la que fui sometido tenía sus riesgos y logré mantenerlos fuera de mi conciencia hasta tres horas antes de entrar al quirófano.

Después me entró el miedo. De a ratos pude controlarlo. Por suerte todo salió bien y parece que, apenas comencé a despertarme después de la anestesia, empecé a balbucear que quería hablar por teléfono con mi hermana y mi familia. Ahora me siento increíble, feliz de estar vivo y con un poco más de tiempo a mi favor.

Presupuesto

Aún debo tomar una gran dosis de esteroides, con lo cual me despierto con las primeras luces del alba. El único problema, es que al despertarme tan temprano, pasó varias horas comprando tonterías por internet, lo cual ya ha comenzado a hacer mella en el presupuesto familiar.

Desde el día en que me diagnosticaron el tumor, mi vida no ha sido fácil, pero siento que ahora estoy enfrentando mi situación con más calma

El próximo paso es el tratamiento con quimioterapia para frenar el crecimiento del tumor y comprar un poco más de tiempo. Esta semana me confirmarán cuándo debo empezar.

Mientras tanto, espero con ansias la cita de mi hermana para hacerse una ecografía. Además está por llegar mi hermano. Él vive en trujilloy viene a Lima por un par de semanas.

Si la quimioterapia lo permite, tenemos planes para salir de paseo y darle un descanso a mi hermana que siempre me está cuidando, además de encargarse de nuestra sobrina Maria Esther y de su futuro bebé, todo al mismo tiempo.

Esperanzas

Desde el día en que me diagnosticaron el tumor, mi vida no ha sido fácil, pero siento que ahora estoy enfrentando mi situación con más calma. En términos de mi condición médica, mi situación es más precaria que nunca, pero tengo buenas razones para mantener viva mi esperanza y creo que finalmente aprendí a no dejarme intimidar por el tiempo.

Sé lo que quiero hacer y lo estoy haciendo, sin miedo ni titubeos y eso me hace sentir fuerte. Francamente, el 99% del tiempo estoy feliz. Espero que pueda seguir diciendo esto por mucho tiempo más.

Llego navidad

Domingo, Diciembre 16th, 2007

 

Feliz Navidad

Domingo, Diciembre 16th, 2007

Feliz Navidad

 

y

 

Feliz Año 2008

 

 

Paz y amor Pon un rayo de solDonde reine la nochePon una estrellaDonde hay oscuridadPon un besoDonde hay tristezaDonde no hay colorPon una rosa Pon una sonrisaDonde hay llantoPongamos .PazY  Amor….. desde hoyHasta la eternidad  Feliz Navidad  

 

 

 

 

 

 

 

Que en estas Fiestas renazca el amor y la luz de la esperanzaY que la esperanza se transforme en maravillosa realidad.  Felices Fiestas Y prospero año 2008 Juan Carcamo Esteves    

 

 

 

 

Cuento de Navidad

Érase una vez una niña  llamada Lourdes que vivía en el campo tenía muchos hermanos y le gustaban mucho los animales. Tenía cerditos y pollitos entre otros. A esta niña todo le divertía ,le gustaba mucho jugar con sus hermanos a pesar de que no tenían juguetes porque eran pobres , solían bañarse y saltar a la comba, también jugaban a esconderse y como el campo era grande había muchas posibilidades, ella siempre preguntaba a su madre porque los reyes magos no pasaban por allí y esta le contestaba… que vivían en el campo y se les olvidaba pero que no perdiera la esperanza porque posiblemente algún día pensarían en ellos y pasarían por su casa, la madre tenía un baúl muy grande y le decía que mirase en él el día de reyes por si habían dejado algún juguete, ella así lo hacía cada año pero nunca dejaban nada, año tras año así lo hizo y nunca perdió la esperanza, hasta que finalmente miró en el baúl y descubrió con alegría que le habían dejado una muñeca de trapo , se puso tan contenta…que cada año miraba y siempre le dejaban alguna cosa aunque fuera pequeña .Esta niña se hizo mayor y tuvo un hijo y le explicaba muchos cuentos porque a ella su padre también se los había explicado por la noche cuando su madre cerraba la puerta y todos se sentaban al rededor del fuego.Aprendió muchas historias y se las explicó además de a suhijo sus nietos sobrinos y resobrinos. Le gustaban mucho los niños y en el futuro piensa seguir explicando muchos cuentos si la salud se lo permite.Esto no es un cuento es una realidad .Espero os haya gustadoy colorín colorado este cuento se ha acabado. Juan Carcamo Esteves   

 

 

 

 

      

¡..Gracias por la visita..!

 

 

Otro diciembre que te nombra en todos sus pedazos.

Domingo, Diciembre 16th, 2007
Otro diciembre que te nombra en todos sus pedazos.  

Si no estuvieses conmigo, mi vida continuaría sucediendo por inercia, por costumbre, ineluctable sucesión de lunes y domingos, de miércoles desaparecidos, saqueada de enigmas, sin colores, sin lienzos, sin trazos, sin contrastes, sin matices, pero sí… sí estás conmigo. No sé por dónde pero llegaste, no sé desde cuando pero venías, Te amo, ahora lo sé con la contundencia de mis manos, que tienen la caricia exacta para ti, está lejana tu boca, está cercano tu nombre que me bebe los labios y me adivina los besos, tu boca es el verbo, tu nombre es el código, eres mi refugio, mi atemporal destino.
Sí, eres toda mi soledad pero no estoy solo, eres mi otra sonrisa, hembra de sales polares, retomo el futuro prometido, el nuestro, como el páramo que espera, la tierra húmeda, ahí donde bebo tus cabellos a bocanadas rítmicas, en voz baja y en susurros, donde hay un perfume, aquel lugar donde te hallo y me hallas, donde aspiro la esencia de un mar lejano, y me refugio sigiloso, hiperbólico en tu útero.

Vuelvo a decir Te amo con la fuerza de un cosmos que nos mira, no eres un axioma, todo de ti es misterio, y yo amo los misterios, me atraes a tus ojos, me asomo a tus pupilas como un niño, me asombro, traigo las palabras de amor enroscadas en los labios, para decirlas como en un beso de arcilla sobre tu costado que sangra luz cuando te veo dormida, y me miras con esos ojos que no mienten, con esa mirada que quiero heredar a mis huesos, hay un Dios que asoma en la rendija del cielo, a ver si aún se escriben cartas de amor los amantes, si aún ven un milagro en cada cenit áureo… espía las luces de las ciudades, estrellas de neón, escaparates de lo efímero, no quiero que la noche nos desdeñe, ni que este invierno nos enseñe a llorar, tampoco quiero que el olvido y el conjuro se amen en esta distancia que acortamos con los dedos. Y nos separen, no, no quiero ni escribirlo, no volveré a pensarlo.

La luna necesita unas palabras, la navidad llegará puntual, casi todos los niños ríen, se convierten en ángeles de lo cotidiano, alguien saca una moneda, alguien regala dulces, alguien tira su sonrisa, alguien recoge sus ilusiones, otro las vende, otro más hipoteca sacrificios para regalar esperanza, alguien se moja las mejillas con sus lágrimas, la luna se esconde, ya no necesita unas palabras, ahora juguetea con las nubes, hay un olor a frutas que llega desde otros días, contrayendo la memoria.
Piénsame si acaso estamos lejos, no dejes que estas palabras se borren de la hoja, del papiro virtual que las alumbra, huele mi amor, saborea mi caricia lejana, yo te llevo, me mojo dos veces en tus cartas, me mojo más de tres veces, y muchas más, pincelo tu beso, allá lejos, quizás ríe silenciosa tu lágrima, asumo su silencio y su sonrisa, como un eco de mis propios pensamientos, otra vez estás conmigo aunque me duela cada vez más acariciar tu ausencia.
Esperemos, esta noche no es muy buena y parece vieja, pero quizás nos regale la causa que haga girar el destino a un ángulo exacto donde podamos coincidir.
Es una certeza tu amor, de repente quise escribirte una carta, que te siga, que te susurre, que te haga compañía, que te platique algo de mí, cuando lejana, caminas por las calles de tu ciudad, de repente quise enviarte esta carta.
Es una certeza, ¿Sabes? como este amor nuestro.