Un duro Golpe
He recibido un duro golpe.
Me hice un diagnóstico por imágenes el lunes y el resultado indicó que mi tumor había crecido bastante, a pesar de la operación a la que fui sometido hace apenas dos meses y medio.
La noticia fue como un balde de agua fría.
Esperábamos que la operación y los fármacos que me suministraron me hubieran estabilizado por un buen tiempo.
Nuestros pensamientos, por supuesto, están concentrados en nuestro futuro y en maria esther mi sobrina mi mayor inspiracion.
Faltan cinco meses y medio para que nazca mi tercer sobrino, pero ¿qué significan cinco meses cuando mi tumor está creciendo a este paso?
La operación para remover partes del tumor puede volver a repetirse pero, como me aclaró el cirujano, cada vez es más riesgosa y menos efectiva.
De todos modos, creemos que sería bueno intentarlo, por eso voy a volver a operarme a fin de mes y luego me someteré a sesiones de quimioterapia.
La esperanza radica en que la cirugía me permita ganar tiempo y la quimioterapia me permita volver a la remisión.
Seguir adelante
Todavía me cuesta acostumbrarme.
La velocidad con la que se desarrolla esta situación es sorprendente y todavía no puedo adaptarme a los cambios.
Había aprendido a controlar el miedo que me producía la incertidumbre de mi enfermedad, pero de repente ha vuelto, como una visita no deseada.
Faltan dos fines de semana para mi operación.
Intentaré relajarme y hacer un viaje con mi hermana y mi sobrina y tratar de seguir adelante con las cosas que tienen sentido para mí: pasarla lo mejor posible mientras dure.